Los bancos de tiempo

Una hora de mi tiempo


En los últimos años están surgiendo en muchas localidades de la geografía española bancos de tiempo, asociaciones en las que los usuarios intercambian servicios, utilizando el tiempo como unidad de cambio (una hora o media según el banco, aunque en algunos también se utilizan monedas complementarias).


Algunos atribuyen este creciente interés por esta forma de intercambio a la crisis, pues en los intercambios no media el dinero; para otros se trata de una moda, un servicio novedoso.


Pero el intercambio de servicios es seguramente tan antiguo como la humanidad; y aunque ahora nos parece algo nuevo se realizaba, hasta no hace tanto tiempo, de manera habitual en el campo, donde los vecinos colaboraban en distintas tareas a cambio de recibir posteriormente también ayuda.


Los bancos de tiempo hoy


Los bancos de tiempo hoy funcionan de una manera más formal.


Los socios obtienen créditos de tiempo realizando un servicio a otro u otros socios; con estos créditos pueden solicitar la realización de algún servicio por parte de otro socio. De esta manera, los intercambios no son bilaterales sino que normalmente se dan entre personas que no se intercambian servicios directamente.


Los servicios intercambiados por los socios son muy variados, aunque unos se solicitan con mayor frecuencia que otros. Entre los más demandados pueden citarse: manualidades, atención a personas, tareas administrativas, tareas domésticas, idiomas, actividades de ocio y cultura, asesoría, informática, cuidado del cuerpo y la salud, transporte… A través de estos ejemplos se puede ver que el intercambio en los bancos de tiempo da valor a las pequeñas labores diarias, normalmente infravaloradas por la sociedad, puesto que todos los servicios se valoran de igual modo.


Para registrar las horas ofertadas o recibidas, se suelen utilizar chequeras las cuales permiten a los gestores de los bancos de tiempo (normalmente a través de una secretaría) realizar el balance entre los servicios prestados y recibidos. Los gestores se encargan también de procurar que el balance entre horas ofertadas y recibidas no esté muy desequilibrado (en general se recomienda no superar un saldo de +/- 20 horas).


Gestión de Bancos de Tiempo


Promovidos por asociaciones locales o por los municipios, funcionan gracias al trabajo voluntario de los socios o a personal contratado o a una combinación de ambas soluciones.


Las asociaciones promotoras de bancos de tiempo pueden gestionarlos solas o en colaboración con otras asociaciones (como en el caso de los bancos de tiempo promovidos por Salut i Familia de Barcelona), con apoyo de dinero público procedente tanto de la Administración Local como Autonómica o Estatal o sin él. Con frecuencia se trata de asociaciones orientadas a la mejora de la calidad de vida de colectivos sociales como por ejemplo las mujeres, pero no sólo, pues también surgen a partir de iniciativas de autogestión, economía alternativa, consumo responsable o desarrollo sostenible.


Lo mismo ocurre con los bancos de tiempo promovidos por las Administaciones Locales: pueden estar gestionados únicamente por el municipio (formando parte de un único programa o de varios (mujer, cultura, medio ambiente…), en dependencia de un departamento o de varios, o en colaboración con otras entidades como por ejemplo asociaciones ciudadanas.


Bancos de tiempo, medios para el desarrollo social, comunitario y personal


El funcionamiento de los bancos de tiempo se fundamenta en una serie de principios que se podrían sintetizar en tres:



  • La principal riqueza de una sociedad es su gente (capital social) pues cada persona tiene cualidades personales únicas que puede aportar a la construcción de la sociedad a la que pertenece.

  • Principio de reciprocidad: todos damos pero también todos recibimos de los demás; todos nos apoyamos, consciente o inconscientemente, de una manera u otra, en los demás.

  • El trabajo tiene un valor diferente del que se le da en la economía de mercado, en la que unos trabajos son más valorados que otros, ya que se valoran todos igual, cualquiera que éste sea.

Se reconoce, pues, que todos podemos aportar algo valioso, por lo que cuando realizamos un intercambio, no se trata de un acto de caridad sinó del reconocimiento mútuo de la unicidad y de la posibilidad de aportar algo valioso. Considera que la sociedad dispone de recursos abundantes para la construcción social, que parecen no existir para la economía de mercado, sin restar valor a ninguno de ellos.


A partir de estos principios, surge la oportunidad para los bancos de tiempo de convertirse en instrumentos de desarrollo personal, comunitario y social, en herramientas para la formación de los individuos y para la transformación de la sociedad.

banco de tiempo

La participación en bancos de tiempo nos permite interaccionar con personas y colectivos de nuestra comunidad que de otra manera probablemente nunca conoceríamos.


Este contacto con otras realidades puede mejorar el conocimiento del vecindario y, con ello, la confianza y la sensación de seguridad. Esta interacción también puede, sobre todo desde este marco de confianza, abrir nuestras mentes a la diversidad, individual y colectiva, subyacente bajo la organización social.


Los bancos de tiempo pueden convertirse en herramientas útiles para el favorecimiento de la cohesión social a través de la mejora de la confianza pero también facilitando la conciliación de la vida familiar, personal y laboral o contribuyendo a la inclusión social. De hecho, muchos de ellos surgen a partir de la iniciativa de asociaciones o políticas municipales orientadas hacia el logro de estos objetivos.


Respecto a sus posibilidades de ayudar a la integración social, éstas no existen sólo para personas en riesgo de exclusión como inmigrantes, discapactados, etc. sino también para otros colectivos no suficientemente valorados por la sociedad como jubilados, amas de casa, desempleados…


A ello contribuye, además del ambiente de confianza que se puede generar, la valoración de todas las personas por los conocimientos, las habilidades o simplemente por el tiempo que pueden dedicar a otras personas de su entorno. Por otra parte, la participación en los intercambios puede contribuir a reforzar el sentimiento de pertenencia a un grupo. Las posibilidades de incidencia de los bancos de tiempo en estos dos aspectos del desarrollo personal puede ser favorable para el desarrollo de todas las personas, pero de manera más concreta, puede mejorar la autoestima de aquellas que se encuentran en situación de paro, pobreza, soledad, enfermedad.


Por otro lado, los bancos de tiempo permiten acceder a distintos servicios de una manera alternativa, sin mediación de dinero, y ofrecen la posibilidad de resolver contingencias cotidianas a personas con pocos recursos económicos.


Finalmente, los bancos de tiempo pueden contribuir a la formación de una ciudadanía activa, en todas las edades, y respetuosa con las diferencias .


Breve historia de los bancos de tiempo


En España, el primer banco de tiempo se constituyó en 1998 por mediación de la Asociación Salut i Familia en Barcelona. A partir de ese momento han ido apareciendo muchos más. Hoy, según la Asociación para el desarrollo de los bancos de tiempo, en España hay más de 300, destacando en número las comunidades autónomas de Galicia, Cataluña, Madrid y Andalucía.


El origen de los bancos de tiempo europeos está en los Time Dollar que surgieron en los años 80 en Estados Unidos de América, después de diversas experiencias de intercambio desarrolladas durante los años 70 como por ejemplo los LETS (siglas en inglés Sistema de Comercio e Intercambio Local).


Esta idea pasó al Reino Unido donde se crearon los Time Bank; en Londres, la organización New Economics Foundation (NEF) creó el primero en 1998. Sin embargo, en Europa, el país pionero en ofrecer a la ciudadanía la posibilidad de realizar este tipo de intercambios fue Italia, país en el que se puso en marcha el primer banco de tiempo en el año 1992.


El futuro de los bancos de tiempo


Con una financiación dependiente en gran medida de las subvenciones, no todos salen adelante. Además, aunque su número ha aumentado mucho, todavía constituyen una opción desconocida para la mayoría de la población.


Por este motivo, las asociaciones gestoras de bancos de tiempo plantean entre los objetivos a lograr para garantizar su desarrollo, mejorar la comunicación con la sociedad.


Algunas inciden en que el futuro de los bancos de tiempo va a depender de la capacidad que tengan para incorporar a los jóvenes, para lo cual consideran necesaria la implementación de nuevos modelos de difusión, sobre todo los realcionados con internet y las tecnologías de la información.


Otra idea que se aporta para la dinamización y fortalecimiento de los bancos de tiempo es la coordianción de estos en redes tanto regionales, como nacionales o internacionales.


Vivir sin empleo Blog gestionado por Julio Gisbert Quero sobre bancos de tiempo, trueque, monedas alternativas.


Guía para la creación de un Banco de Tiempo Elaborada por Julio Gisbert Quero.


TimeOverFlow Software gratuito para la gestión de bancos de tiempo de la Asociación para el desarrollo de bancos de tiempo.


Associació Salut i Familia Asociación pionera en España en la puesta en marcha de Bancos de Tiempo. Coordina una red de Bancos de Tiempo distribuidos por toda España. Organiza congresos internacionales sobre Bancos de Tiempo anualmente.


Mapa de bancos de tiempo


Bancos de tiempo en Google maps

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