¿Cómo introducir la permacultura a los niños?

La permacultura suele ser difícil de explicar a los demás, así que ¿cómo puede transmitirla fácilmente a sus hijos o nietos? Con este artículo, te proponemos que te los lleves al jardín para que vivan una experiencia a través del cultivo de un miniespacio. Esto le permitirá introducirlos en la ética y los principios de la permacultura.


Este es SU jardín de permacultura, ¡sólo para ellos!


Al tener un espacio propio, del que pueden responsabilizarse «como los mayores», los niños estarán más dispuestos a experimentar con la jardinería.


El primer paso para educar a tus hijos en la permacultura desde pequeños es reservar una pequeña zona que seasólo suya… y sólo de ellos…


Será su dominio, su lugar de experimentación, descubrimiento y creatividad.


Elobjetivo de este espacio será hacerles autónomos y responsables de sus actos.


¿Cómo proceder para crear un mini huerto de permacultura con los niños?


En primer lugar, durante una comida, por ejemplo, propón a tus hijos que produzcan ellos mismos algunas verduras que les gusten comer y que sepas que son fáciles de cultivar en tu huerto. Además, ofrezca flores y otras plantas para acompañarlos.


No es necesario tener en cuenta demasiados elementos. El objetivo es que los niños tengan el placer de ver crecer lo que han plantado. Es fundamental mantener la dimensión lúdica, divertida y educativa… no apuntar al rendimiento, ¡no queremos convertirlos en hortelanos profesionales!


Anima a los niños a elegir ellos mismos este espacio sin influirles, esto es importante, ya que será más probable que vengan al jardín y metan las manos en la tierra, si les gusta el lugar. Esto es importante porque es más probable que vengan al jardín y metan las manos en la tierra si les gusta.


Discute con ellos la elección del lugar: ¿es apropiado para lo que tienen en mente? Si no es así, sugiéreles otro lugar más adecuado, pero siempre sin imponer nada, son ellos los que deciden, es imprescindible


Una vez elegido el lugar, marque su territorio para que quede claro para todos. Esto puede dar lugar a un taller creativo y divertido, creando bordes, un montículo, haciendo y añadiendo accesorios divertidos y coloridos: por ejemplo, macetas de terracota pintadas de un color brillante, con los nombres de los niños.


Esto mostrará la ética de la permacultura: «Ten en cuenta a las personas».


Sé un facilitador juguetón, discreto y respetuoso.



Empecemos con una metáfora adecuada para explicar su papel como facilitador de los padres.


Tus hijos son como las semillas, tienen todo lo que necesitan para crecer y florecer sin intervención externa. Por lo tanto, tu papel será crear las condiciones adecuadas para su crecimiento natural. No tires de las semillas para que crezcan más rápido 😉


Por lo tanto, debes adoptar una postura de acompañante siempre presente, devota, discreta y desinteresada. Esto requiere un compromiso total por su parte. Hay que respetar sus decisiones y sus errores para que adquieran experiencia personal.


Haz que la experiencia sea lo más divertida y gratificante posible, y que en ningún momento se convierta en una carga o requiera esfuerzos o limitaciones no consentidas (padres e hijos incluidos). Escuchar y explicar siempre, sin juicios de valor.


Estamos en medio de una de las tres éticas de la permacultura: «Prestar atención a las personas».


Deje que los niños descubran la riqueza de la naturaleza.


¡Un pequeño grupo de bichos arlequín en un tallo de hinojo, una curiosidad para observar que puede ser el punto de partida de aventuras imaginarias y extraordinarias en el jardín!


Los principales conceptos interesantes para introducir a tus hijos a través de la permacultura son el ecosistema y la biodiversidad . Enseñe a los niños a ejercitar la vista sobre la fauna y la flora ya presentes en su jardín. De hecho, la observación es realmente el primer paso en la permacultura.


Además, le proporcionará muchos otros momentos o talleres para compartir con sus hijos:



  • investigar en libros o en Internet sobre los insectos que se encuentran durante el día

  • discusión sobre la presencia de ciertos insectos o plantas

  • explicación del interés de cada ser vivo, del equilibrio de la naturaleza

  • hacer que los niños dibujen la misma planta cada semana, para que comprendan el ciclo completo de crecimiento de una planta

  • encontrar cuentos, fábulas, historias utilizando insectos o plantas vistas durante el día, por ejemplo

Un hotel para insectos es fácil de hacer con una caja de vino y algunos elementos naturales (piñas, tallos de saúco, etc.) o con materiales recuperados (ladrillos).Un hotel para insectos es fácil de hacer con una caja de vino y algunos elementos naturales (piñas, tallos de saúco, etc.) o con materiales recuperados (ladrillos).


Según el interés y la edad de tus hijos, puedes ofrecerles talleres para hacer nichos ecológicos que atraigan a otra fauna:



  • creación de un estanque

  • creación de un hotel de insectos

  • creación de una pila de madera o piedra

  • creación de perchas, cajas nido

Esto te permitirá ver con ellos uno de los principios de la permacultura: «Utilizar y desarrollar los recursos biológicos».



Concienciarles sobre la energía y los recursos.


El sol, el agua, el viento, la tierra, el mantillo… Despierta su curiosidad haciéndoles preguntas, y responde con detalle a sus intereses. No dudes en volver a ello más tarde, cuando tengas a mano fuentes de información, sobre todo imágenes (internet, libro, museo, visita de un amigo o familiar…).


La creación de un pequeño estanque suele atraer muy rápidamente una gran biodiversidad, que los niños pueden observar fácilmente.


Uno de los primeros ejercicios que se pueden realizar de forma sencilla y muy pedagógica es el decoger y guardar un poco de agua. ¿Por qué no hacer un pequeño estanque que también pueda albergar plantas acuáticas y servir de nicho ecológico?


El principio de permacultura aplicado será: «Recoger y almacenar energía».



Incluya a los animales en su jardín.


Las gallinas son animales estupendos y entrañables que interesarán y potenciarán a tus hijos en el jardín.


Lo ideal es que, si puedes,incluyas pequeños animales en tu jardín. Las gallinas, los patos, los conejos, etc. añaden una nueva dimensión a la vida de tus hijos. ¿Qué puede ser más emocionante para los niños que ser responsables de alimentar a los animales o recoger huevos?


Además, permite concienciarles de las nociones de ciclo, bucle y ecosistema:



  • reciclar los residuos de la cocina = comida para las gallinas

  • las gallinas me dan huevos

  • la caca de las gallinas alimenta la tierra

  • la tierra alimenta a las plantas

  • Me como las plantas y lo que no me como vuelve a entrar en un nuevo bucle

Una pequeña ilustración para explicar de forma sencilla a los niños el ciclo de los nutrientes y hacerles entender que «Todo residuo es un recurso no aprovechado».


Esto les ayudará a ver el principio de la Permacultura «¡Todos los residuos son un recurso no aprovechado!»



Formidable complemento del huerto de permacultura, pollos para el deleite de los niños, pero también de los padres.


Con nuestras propuestas de gallineros y gestión de sus corrales, podrá tenerlos incluso en un jardín pequeño, sin dejar de lado el bienestar animal.

¡Quiero gallinas en mi jardín!

Apoderarse del jardín… ¡discretamente!


Tus hijos probablemente cometerán muchos errores y eso es normal.


Respeta una regla: deja que planten ellos mismos sus semillas, pero asegúrate de que crezcan 😉 .


Vuelve detrás de ellos discretamente para comprobar la correcta colocación de las semillas (profundidad, sobrecrecimiento, espaciado…), la posible falta de riego, la luz… ¡Es absolutamente necesario mantener la magia de la naturaleza

, sobre todo la primera vez! De lo contrario, puede estar seguro de que la mayoría de los niños se desanimarán de inmediato y dejarán el jardín y su compañía por otras actividades.

El principio de permacultura que se sigue aquí es el de » obtener un cultivo«.




Desarrollar su creatividad e imaginación…


Probablemente oirás: «Ohlala, es looooooong !!!!»


Sí, los niños son impacientes. Plantar semillas es divertido, pero esperar a que crezcan es una mierda.


Para su primera experiencia en jardinería, tendrás que desviar su atención hacia otras actividades dentro y fuera del jardín

. Ya hemos mencionado la observación y la creación de nichos ecológicos, pero se pueden realizar muchos otros talleres divertidos, sobre todo para desarrollar su creatividad e imaginación.

El Land Art es una actividad ideal para ello, accesible a todos y muy divertida. ¿Por qué no proponer, por ejemplo, crear personajes con ramitas y hojas encontradas en el lugar? Verá que estos artistas en ciernes le sorprenderán.


Ejemplo de una actividad divertida para hacer con los niños: crear divertidos animales a partir de elementos encontrados en el jardín 😉 ©www.kokokokids.ru


Ejemplo de una actividad divertida para realizar con los niños: crear divertidos animales a partir de elementos encontrados en el jardín 😉 ©www.kokokokids.ru


Si lo necesita, al final del artículo encontrará ejemplos de libros sobre Land Art para inspirarse.


Celebra y comparte las cosechas de tus pequeños permacultores en ciernes.


¡¡¡Huuum los buenos tomates cherry!!! Mejor que un caramelo


Ya sea una cosecha de flores (un ramo), verduras o semillas, celébralo con tus hijos. Adelante, descorcha el champán… er… ¡Champomy! Estamos exagerando un poco, pero realmente es para marcar el lado festivo y jovial que requieren estos momentos. De ti depende lo que creas que es mejor.


Para ver la tercera y última ética de la permacultura «tomar su parte justa y redistribuir el excedente», haz que ofrezcan verduras a amigos, vecinos, abuelos


«¡Toma, esto es para ti, lo he cultivado yo, ya verás que es delicioso!»


Del mismo modo, cocina su cosecha con tus hijos y comparte estas comidas con tus amigos. Esto les dará reconocimiento social y les ayudará a tomar conciencia del grupo y de la convivencia.


¿Y ahora qué? Hazlo de nuevo y profundiza.


Haz que conozcan las semillas, entra en más detalles.


Propónles pequeños retos fácilmente realizables, como encontrar una lista de insectos auxiliares en tu jardín para mostrártela (mariquitas, hormigas, abejas, mariposas, escarabajos, etc.), buscar formas geométricas o sorprendentes en las plantas (espirales, triángulos, círculos, rombos, etc.) o coger un puñado de tierra, observar y enumerar la microfauna que contiene y que es visible a simple vista, y luego, por qué no, iniciar un taller de dibujo de esta increíble microfauna…


Con el paso de los años, y en función de la edad y el deseo de los niños, puedes ampliar su espacio y ofrecerles cada vez más autonomía, hasta sugerirles que prueben un pequeño diseño


Durante esta experiencia, sus hijos aprenderán sobre el ciclo y el retorno de los nutrientes, la gestión de la energía, la conservación de la energía, el largo plazo, la paciencia y la observación, todo ello mientras se divierten.


Esperamos que te lo pases muy bien con tu familia.

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